Dependencia: resolución en 3 meses y sin espera de 2 años para cobrar
Se aplicará desde el 23 de octubre de 2026 · Publicado en el BOE el 3 de octubre de 2026
La reforma de la ley de dependencia fija 3 meses para resolver la solicitud y elimina la espera de hasta 2 años para cobrar la ayuda por cuidados en familia. También permite trabajar y cobrar a la vez.
A quién afecta
Personas en situación de dependencia, quienes van a solicitarla y las familias que las cuidan en casa.
Qué cambia
La Administración tiene un plazo máximo de 3 meses para resolver el procedimiento de reconocimiento de la dependencia.
Se elimina la espera de hasta 2 años (el llamado «plazo suspensivo») que retrasaba el cobro de la prestación por cuidados en el entorno familiar.
Las prestaciones por cuidados en el entorno familiar que estaban suspendidas por esa espera vuelven a estar vigentes, con la cuantía que les corresponda.
Esta prestación deja de ser «excepcional»: se puede pedir si la persona lo desea, la cuida su familia o entorno y la casa y la convivencia son adecuadas. En algunos casos no hará falta vivir juntos si las viviendas están cerca.
Cobrar una prestación o recibir un servicio de dependencia es compatible con trabajar por cuenta ajena o como autónomo. Esos ingresos sí cuentan para calcular cuánto pagas del servicio.
La teleasistencia (aparato de aviso en casa conectado a una central) es un derecho en cualquier grado, además del resto de prestaciones.
Ten en cuenta
Otra norma de la misma ley mantiene en 6 meses el plazo entre la solicitud y la resolución de la prestación. Si pasan 6 meses sin respuesta, el derecho a cobrar cuenta desde ese momento.
Para calcular lo que pagas, las comunidades no contarán tu vivienda habitual y solo tendrán en cuenta tus ingresos, no los de tu familia. Cada comunidad fija las cuantías.
Las comunidades autónomas tienen 1 año para adaptar sus normas y hasta el 1 de enero de 2030 para hacer compatibles todas las ayudas que se prestan en casa.
El Gobierno tiene 1 año para aprobar un nuevo baremo (la tabla con la que se valora el grado de dependencia).